La limpieza de chimeneas la efectuamos desde abajo (desde el casete) con unas cañas de nailon superflexibles. Sumamos las cañas metro a metro hasta la parte mas alta de la chimenea (aspirador estático o sombrerete), limpiamos su interior y empezamos a descender. Si por la altura del edificio no llegamos hasta allí, completamos la limpieza desde el tejado.
Este servicio consiste en inspeccionar los shunts de ventilación utilizando una cámara profesional con giro de 360º y alta precisión desde el tejado. Analizamos metro a metro la ventilación de tu baño o cocina y, posteriormente, elaboramos un informe técnico detallado donde se registran posibles averías o defectos detectados, junto con recomendaciones para su correcta reparación o mantenimiento.
Después de la inspección del shunt de ventilación, si lo que se observa es suciedad (como hojas de árboles, nidos o restos de obra), se procede a limpiar, siempre y cuando la limpieza de restos de obra no afecte al correcto funcionamiento de la instalación.
Sutondo Deshollinadores ofrece el servicio de limpieza de cocinas industriales (campana extractora y conducto de evacuación de gases). Aplicamos en la campana extractora y en los conductos una espuma que posee alta alcalinidad, lo que facilita una limpieza eficaz. El aclarado del interior de la campana extractora se efectúa con agua a una presión de 160 bares y 90 ºC para facilitar el desprendimiento de las grasas más dificiles.
Utilizamos un robot de cepillado para limpiar el interior del conducto. Este robot aplica espuma y agua caliente mientras cepilla simultáneamente, garantizando así una limpieza profunda y eficiente. El proceso no solo asegura la eliminación de grasas difíciles, sino que también mejora la circulación de aire y reduce riesgos de incendio, manteniendo así su cocina industrial en perfecto estado de funcionamiento.

Instalar una chimenea correctamente es esencial para disfrutar de un hogar cálido y seguro. Una instalación profesional no solo mejora la eficiencia de la calefacción, sino que también garantiza una ventilación adecuada, evitando la acumulación de gases peligrosos como el monóxido de carbono. Además, asegura que los materiales inflamables estén bien protegidos y que el tiro de la chimenea funcione de manera óptima, permitiendo una combustión segura y eficiente.
Una chimenea mal instalada puede ser una fuente de problemas graves. La ventilación inadecuada puede llevar a la acumulación de monóxido de carbono, un gas inodoro e incoloro que puede ser mortal. También existe el riesgo de incendios si los materiales inflamables no están correctamente aislados. Además, una instalación deficiente puede causar daños estructurales en la vivienda, como grietas en las paredes o techos. Por eso, es crucial confiar en profesionales cualificados para la instalación y el mantenimiento de las chimeneas.